Flujo de efectivo proyectado: cómo hacerlo paso a paso (con ejemplo de una PYME mexicana)

Flujo de efectivo proyectado a 12 meses para PYMEs en México con calendario fiscal del SAT
Publicado

May 28, 2026

ILIO

Somos una empresa mexicana que ayuda a las PYMES a controlar su flujo de caja, automatizar su cobranza y tomar decisiones financieras con certeza.

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El flujo de efectivo proyectado es una estimación, semana a semana o mes a mes, de cuánto dinero va a entrar y salir de tu cuenta bancaria, para saber con anticipación cuánto efectivo vas a tener disponible. No mide si tu empresa gana dinero (eso lo dice el estado de resultados): mide si vas a tener con qué pagar la nómina, el IMSS y a tus proveedores el día que toca. Para una PYME en México, hacerlo bien significa tres cosas: partir de tu saldo real en el banco, proyectar los cobros por la fecha en que tus clientes de verdad te pagan —no por la fecha de la factura— y precargar el calendario fiscal y laboral.

Suena obvio, pero es justo donde fallan la mayoría de los negocios. Según el Estudio sobre la Demografía de los Negocios del INEGI, entre 2019 y 2023 cerraron alrededor de 1.4 millones de establecimientos en México. En la práctica, muchos negocios que venden bien se quedan sin efectivo por una razón simple: el dinero llega después de que hay que pagar.

En esta guía te explico cómo hacer un flujo de efectivo proyectado en seis pasos, qué fechas del SAT y del IMSS no pueden faltar, y te muestro un ejemplo con números de una PYME de servicios en Guadalajara: un diciembre que “se ve bien” en la vista mensual, pero que en la tercera semana casi no alcanza.

¿Qué es el flujo de efectivo proyectado y en qué se diferencia del histórico?

Cualquier flujo de efectivo tiene la misma estructura: saldo inicial, más entradas, menos salidas, igual a saldo final. La diferencia está en hacia dónde mira.

  • Flujo de efectivo histórico (o realizado): lo que ya pasó. Sale de tus estados de cuenta conciliados contra tus CFDIs. Te dice dónde se fue el dinero.
  • Flujo de efectivo proyectado: lo que esperas que pase. Se construye con tus facturas pendientes de cobro y de pago, tus gastos fijos y tus supuestos de ventas. Te dice si vas a tener dinero.

Los dos se necesitan. El histórico alimenta los supuestos del proyectado (cuánto tarda en pagarte cada cliente, cuánto gastas en promedio en proveedores), y el proyectado te avisa con semanas de anticipación cuando viene un hueco.

Comparación entre flujo de efectivo histórico y flujo de efectivo proyectado en una PYME mexicana

Un punto que confunde mucho: el flujo de efectivo proyectado no es lo mismo que el estado de flujo de efectivo. Este último es un estado financiero contable regulado por la NIF B-2, se elabora con el método directo o indirecto y explica lo que ya ocurrió en el ejercicio. Tu contador lo prepara para cerrar el año; el proyectado lo usas tú para tomar decisiones la próxima semana.

¿A cuántos meses conviene proyectar?

En la práctica funcionan dos horizontes al mismo tiempo:

  • 13 semanas, semana por semana: para la operación. Aquí se ven los choques entre quincenas, el día 17 y los cobros que se atrasan.
  • 12 meses, mes por mes: para las decisiones grandes. Contratar, pedir un crédito, comprar equipo, o saber si diciembre (aguinaldo) y mayo (PTU) te van a pegar.

Proyectar solo el mes siguiente es como manejar viendo el cofre del coche: cuando ves el problema, ya lo tienes encima.

Por qué la proyección de una PYME mexicana se descuadra tan fácil

Las plantillas genéricas de “cash flow” que circulan en internet asumen que facturar es cobrar. En México hay tres detalles que rompen ese supuesto.

Facturas PPD: el CFDI no es dinero

Cuando vendes a crédito y emites el CFDI con método de pago PPD (pago en parcialidades o diferido), la factura existe desde hoy, pero el dinero llega cuando el cliente quiera —o pueda— pagar. El comprobante que confirma ese pago es el complemento de pago (REP), que debe emitirse a más tardar el quinto día natural del mes siguiente al cobro. Si tus facturas PPD no tienen su REP, siguen pendientes de cobro, aunque en tu contabilidad ya aparezcan como ingreso. Tu proyección tiene que tratarlas como dinero por llegar, con una fecha estimada, no como dinero en el banco.

CFDIs cancelados que siguen vivos en tu Excel

Un cliente cancela una factura y la sustituye por otra con distinto monto, o un proveedor cancela una que ya habías programado pagar. Si tu proyección se alimenta de una descarga de CFDIs de hace tres semanas, estás contando ingresos que ya no existen. Antes de proyectar, verifica el estatus de tus comprobantes en la herramienta de verificación de CFDI del SAT; en nuestra guía de facturas canceladas ante el SAT te explicamos cómo hacerlo paso a paso.

Salidas con fecha fija que no se mueven

El SAT y el IMSS no aceptan “la próxima semana”. Los pagos provisionales, las cuotas obrero-patronales, el aguinaldo y la PTU tienen fecha de ley, y casi siempre caen en días en los que también pagas nómina. Si no los precargas, tu proyección se verá tranquila justo antes de la semana más pesada del mes.

Cómo hacer un flujo de efectivo proyectado en 6 pasos

Este es el proceso que funciona para una PYME de 5 a 100 empleados, ya sea en Excel o en un software.

Paso 1: Define el horizonte y la periodicidad

Decide desde el inicio: 13 semanas en columnas semanales para la operación y 12 meses en columnas mensuales para la planeación. Usa siempre el mismo día de corte (por ejemplo, cada lunes) para que las semanas sean comparables.

Paso 2: Parte de tu saldo real en bancos

El saldo inicial es el saldo disponible en todas tus cuentas el día de corte, no el que dice tu contabilidad. Si tienes cheques en tránsito o depósitos sin identificar, aclara primero; una proyección que arranca con un saldo equivocado arrastra el error todo el año. Por eso conviene tener la conciliación bancaria al día antes de proyectar.

Paso 3: Proyecta las entradas por fecha real de cobro

Aquí se juega casi toda la precisión de tu proyección. Separa tus entradas en tres grupos:

  • Facturas emitidas pendientes de cobro. Todas las PPD sin complemento de pago y sin cancelar. A cada una asígnale una fecha esperada: fecha de emisión más los días que de verdad tarda ese cliente en pagarte, no los días de crédito del contrato. Si un cliente con crédito a 30 días paga en promedio a los 52, usa 52.
  • Ventas recurrentes. Igualas, rentas, mantenimientos: lo que facturas cada mes con alta certeza.
  • Ventas nuevas. Cotizaciones en proceso. Inclúyelas solo con un factor de probabilidad (por ejemplo, 50% del monto si el cliente ya aprobó y falta la orden de compra) y empújalas a la fecha de cobro, no a la de cierre.

Para saber cuánto tarda cada cliente, tu mejor fuente es el reporte de antigüedad de saldos: te muestra quién paga a tiempo y quién vive en el rango de 61 a 90 días.

Diagrama de CFDIs del SAT y estados de cuenta hacia el flujo de efectivo proyectado a 12 meses en ILIO

Paso 4: Proyecta las salidas en tres capas

  • Fijas con fecha conocida: nómina, IMSS, INFONAVIT, renta, impuestos, pagos de crédito. Van en el calendario de la siguiente sección.
  • Variables: proveedores e insumos que dependen de tu nivel de ventas. Usa tus facturas recibidas pendientes de pago con su fecha de vencimiento y, para lo que aún no te facturan, un porcentaje histórico sobre ventas.
  • Extraordinarias: compra de equipo, bonos, el anticipo de un proyecto. Son las que más se olvidan y las que más duelen.

Paso 5: Calcula el saldo final y define tu colchón mínimo

Saldo final = saldo inicial + entradas − salidas. El saldo final de cada periodo es el saldo inicial del siguiente; nunca lo captures a mano. Después define un colchón mínimo: el saldo por debajo del cual no quieres bajar nunca. Una referencia práctica es al menos una quincena de nómina más las cuotas del IMSS. Cualquier semana que quede por debajo de ese colchón es una alerta, aunque el saldo siga siendo positivo.

Paso 6: Compara plan contra realizado y actualiza cada semana

Una proyección que no se actualiza se vuelve ficción en un mes. Cada semana, compara lo que proyectaste contra lo que realmente entró y salió del banco. Si la desviación en cobros supera el 10–15% dos semanas seguidas, el problema no es la semana: es un supuesto (casi siempre, los días de pago de algún cliente). Corrígelo y vuelve a proyectar. Si trabajas en Excel, en nuestra guía de proyección de flujo de efectivo en Excel encuentras las fórmulas y una plantilla para empezar.

El calendario fiscal y laboral que debes precargar en tu flujo de caja proyectado

Precarga este calendario en tus salidas fijas. Cuando una fecha cae en día inhábil, el pago se recorre al siguiente día hábil, pero el dinero tiene que estar listo antes.

  • Días 15 y último de cada mes: pago de nómina quincenal.
  • Día 17 de cada mes: pagos provisionales de ISR, IVA mensual y retenciones del mes anterior, y cuotas obrero-patronales mensuales del IMSS.
  • Día 17 de enero, marzo, mayo, julio, septiembre y noviembre: aportaciones bimestrales de retiro, cesantía y vejez (RCV) e INFONAVIT. Esos meses el pago al IMSS e INFONAVIT es notablemente más alto.
  • 31 de marzo: declaración anual de personas morales (30 de abril para personas físicas). Si te sale saldo a cargo, es una salida grande y única.
  • 30 de mayo: fecha límite para pagar la PTU en personas morales (29 de junio para personas físicas).
  • A más tardar el 20 de diciembre: aguinaldo, mínimo 15 días de salario por trabajador.
  • Impuesto sobre nómina estatal: la tasa y la fecha dependen de tu estado; revísalo con tu contador.

Si quieres ver cómo se reparte todo esto a lo largo del año, en la guía de presupuesto anual para PYMEs armamos el calendario completo mes por mes.

Ejemplo de flujo de efectivo proyectado: una PYME de servicios en Guadalajara

Pongamos una empresa de servicios con 10 empleados, nómina mensual de $180,000 y clientes que pagan en promedio a 45 días. El 1 de octubre tiene $180,000 en el banco. Así se ve su flujo de efectivo proyectado para el último trimestre (cifras ilustrativas, en pesos):

ConceptoOctubreNoviembreDiciembre
Saldo inicial$180,000$262,000$307,000
Cobros de clientes$470,000$455,000$320,000
Nómina$180,000$180,000$180,000
IMSS e INFONAVIT$38,000$60,000$38,000
ISR e IVA (pagos provisionales)$45,000$45,000$45,000
Renta$35,000$35,000$35,000
Proveedores y gastos operativos$90,000$90,000$90,000
Aguinaldo——$90,000
Total salidas$388,000$410,000$478,000
Saldo final$262,000$307,000$149,000

Tres cosas que vale la pena notar. En noviembre el IMSS sube porque toca el pago bimestral de RCV e INFONAVIT. En diciembre los cobros caen a $320,000 porque varios clientes cierran su año y pagan en enero. Y aun con el aguinaldo de $90,000, el trimestre cierra con $149,000 en el banco. Viéndolo así, diciembre parece manejable.

Lo que la vista mensual no te dice: diciembre semana por semana

Ahora bajemos diciembre a semanas, con cada pago en la fecha en que realmente sale:

SemanaCobrosSalidasSaldo final
1 al 7 de diciembre$60,000$65,000 (renta y proveedores)$302,000
8 al 15 de diciembre$40,000$110,000 (1.ª quincena y proveedores)$232,000
16 al 22 de diciembre$30,000$193,000 (ISR, IVA, IMSS, aguinaldo y proveedores)$69,000
23 al 31 de diciembre$190,000$110,000 (2.ª quincena y proveedores)$149,000

La tercera semana concentra el día 17 (impuestos e IMSS) y el aguinaldo, mientras los cobros apenas llegan a $30,000. El saldo baja a $69,000, menos que una quincena de nómina. Todo el cierre de año depende de que entren $190,000 en la última semana. Si uno de esos clientes decide pagar en enero —algo muy común en diciembre—, la quincena del 31 no alcanza.

Lo valioso es que esto se ve en octubre, no el 22 de diciembre. Con dos meses de anticipación, esta empresa puede pedir a sus dos clientes más grandes que confirmen la fecha de pago, ofrecer un pequeño descuento por pronto pago, mover una compra a enero o tener lista una línea de crédito. Y para el año siguiente, apartar $7,500 al mes desde enero cubre el aguinaldo completo sin sustos.

¿Tu proyección muestra una semana en rojo? Qué hacer antes de que llegue

Detectar el hueco es la mitad del trabajo. La otra mitad es actuar mientras todavía tienes opciones:

  • Adelanta cobros donde más duele. Ordena tu cartera por antigüedad y empieza por los saldos grandes de 31 a 60 días, antes de que pasen a 90. En nuestra guía para cobrar facturas vencidas está la secuencia completa, desde el recordatorio amable hasta la negociación.
  • Negocia con proveedores antes, no el día. Pedir una semana de plazo con quince días de anticipación es una conversación normal; pedirla el mismo día es una mala noticia.
  • Reprograma lo que no es urgente. Compras de equipo, mantenimientos y anticipos que pueden esperar dos semanas.
  • Tramita el crédito cuando no lo necesitas. Una línea de crédito revolvente se autoriza mejor con buenos números que con una urgencia.
  • Provisiona lo predecible. Aguinaldo, PTU y la anual no son sorpresas; repartirlos mes a mes es de las mejores formas de mejorar el flujo de caja de tu empresa.

Y si tu estado de resultados dice que vas bien pero la proyección dice lo contrario, créele a la proyección: es la clásica diferencia entre flujo de caja y utilidad neta.

Preguntas frecuentes sobre el flujo de efectivo proyectado

¿Es lo mismo flujo de efectivo proyectado que flujo de caja proyectado?

Sí. En México se usan como sinónimos “flujo de efectivo proyectado”, “flujo de caja proyectado” y “flujo proyectado de caja”. Todos se refieren a la estimación de entradas y salidas de dinero en los próximos periodos.

¿Qué diferencia hay con el estado de flujo de efectivo?

El estado de flujo de efectivo es un estado financiero histórico, regulado por la NIF B-2, que explica en qué se usó el efectivo del ejercicio (actividades de operación, inversión y financiamiento). El flujo de efectivo proyectado mira hacia adelante y sirve para administrar la liquidez del día a día.

¿Cada cuánto debo actualizarlo?

La vista de 13 semanas, cada semana. La de 12 meses, al menos una vez al mes o cuando cambie algo importante: un cliente grande nuevo, una baja, un crédito.

¿Puedo hacer mi flujo de efectivo proyectado en Excel?

Sí, y es un buen punto de partida. El límite aparece cuando tienes decenas de facturas al mes: descargar CFDIs del SAT, revisar cancelaciones y cuadrar el banco a mano cada semana se come horas, y es fácil que la hoja se quede desactualizada.

¿Cuánto colchón de efectivo debería tener una PYME?

Depende de qué tan estables son tus cobros. Como referencia práctica, muchas PYMEs apuntan a cubrir de uno a tres meses de salidas fijas (nómina, IMSS, renta e impuestos). Lo importante es definir un mínimo y que tu proyección te avise cuando una semana queda por debajo.

¿Quieres ver tu flujo de efectivo proyectado sin armar tablas en Excel?

Hacer este ejercicio a mano funciona, pero exige descargar tus CFDIs, revisar cancelaciones y cuadrar el banco cada semana. ILIO descarga automáticamente tus CFDIs emitidos y recibidos del SAT —incluidos los cancelados—, importas tus estados de cuenta, concilias facturas contra movimientos bancarios en un clic y ves tu posición de caja actual junto con tu proyección de flujo de efectivo a 12 meses, con comparación de plan contra realizado y aging de cartera para saber a quién cobrarle primero.

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